
ARTE Y NATURALEZA A UN PASO
Junto a las deiciséis playas de
La Manga y las calas de Cabo de Palos, el enclave ofrece
otras muchas posibilidades para el ocio. Existen muchos
espacios de interés histórico y paisajístico a lo
largo de esta estrecha franja de arena. Además, desde La
Manga se pueden también realizar interesantes
excursiones de un día a otros lugares de la Región de
Murcia.
En La Manga se encuentra el
poblado de Las Amoladeras, cuya existencia data del
Neolítico, donde la Comunidad Autónoma prevé construir
un parque cultural reproduciendo las típicas cabañas de
paja y adobe. Restos de murallas griegas pueden
contemplarse todavía en las inmediaciones de la Cala del
Pino. Edificios emblemáticos de la zona son el Faro de
Cabo de Palos, impresionante construcción de 1865, y el
pequeño Faro del Estacio, que custodia la entrada al
único canal navegable del Mar Menor.
Los amantes de los humedales
encontrarán dos zonas de enorme interés, las Salinas y
Arenales de San Pedro del Pinatar, al norte de La Manga,
y las Salinas de Marchamalo, al sur. Contemplar el
atardecer desde las salinas constituye todo un
privilegio. La transparencia del aire y la diversidad de
colores se suman a la belleza de las aves migratorias que
pueblan las balsas. Flamencos, avocetas, cigüeñuelas,
garzas y patos son habitantes comunes de estos lugares.

Al final de La Manga se
encuentra la zona conocida como Veneciola donde termina
la carretera. La soledad de sus playas lo convierten en
un lugar muy recomendable para los que buscan un baño
tranquilo en plena comunión con la naturaleza. Allí se
encuentran las antiguas construcciones de La Encañizada,
arte de pesca tradicional en la zona, y aún puede
contemplarse las cañas que servían para apresar el
mújol y otras especies típicas del Mar Menor.
Una ruta muy interesante, para
realizar a pie o en bicicleta de montaña, es la que
parte desde Cala Reona, en Cabo de Palos, hasta
Calblanque. Las impresionantes vistas que se contemplan
desde la Punta de los Saleros a Punta Espada aseguran un
recorrido de elevado interés paisajístico. El sendero
está sembrado de antiguos pozos de minas, de profundidad
sobrecogedora, debidamente señalizados. La vegetación
está compuesta por palmitos y plantas aromáticas como
la lavanda, el tomillo y el espliego. Al final del
recorrido se aprecia la belleza de las playas de
Calblanque que permanecen ajenas a la actividad
turística, sin edificaciones y rodeadas de montañas.
Desde La Manga es fácil
desplazarse por autovía hasta Cartagena o Murcia. Una
visita a sus museos o un paseo por sus calles son rutas
obligadas para los aficionados a la Historia y el Arte.
La ciudad monumental de Lorca ofrece al visitante la
posibilidad de viajar al pasado. Los paisajes de
montaña, los castillos y las bellas casonas jalonan el
recorrido por la Ruta del Noroeste que se extiende por
los municipios de Mula, Bullas, Cehegin, Caravaca y
Moratalla. La Ruta de la Seda o la visita a las
instalaciones balneoterápicas de Archena y Fortuna abren
nuevas posibilidades para los que deseen alternar la
estancia en la playa con la realización de otro tipo de
actividades en zonas del interior.


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