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UNA OFERTA RICA Y VARIADA

La Manga presesenta una variada oferta comercial, diferenciada por
el buen servicio y su carácter internacional. En los últimos
años, se han abierto nuevos comercios, muchos regentados por
ciudadanos de otros países que han decidido convertir La Manga
en su lugar de trabajo y residencia habitual. La existencia de una numerosa
colonia de británicos y alemanes brinda el acceso a otro tipo
de productos que exceden el ámbito mediterráneo.
Uno de los mayores atractivos comerciales es, sin duda, el mercadillo
que se celebra todos los domingos en el típico pueblo pesquero
de Cabo de Palos. Allí se puede encontrar una gran variedad de
frutas y verduras frescas, ropa nueva o de segunda mano, zapatos, miel,
artesanía, artículos de regalo, plantas, vajilla y un
largo etcétera. Alrededor del centro comercial Las Dunas se aglutinan
los distintos puestos con una animación y un colorido que pervive
durante todas las épocas del año.

En La Manga no hay dificultad para encontrar pan fresco artesano o
auténticos helados caseros. Además, la gran cantidad de
supermercados hace más cómoda la compra diaria. Existen
muchos comercios que surten de repuestos y facilitan todo tipo de reparaciones.
Junto a ellos, tiendas de informática, electrónica, librerías...
No podía faltar una importante representación de comecios
dedicados a la náutica, donde es posible adquirir cualquier tipo
de embarcación o solucionar una avería inesperada.

UNA RICA GASTRONOMIA
Como en el resto del Mar Menor, La Manga es un centro reconocido por
la calidad de su gastronomía. La mayor parte de los establecimientos
están especializados en cocina mediterránea, con gran
variedad de arroces y pescados frescos. El Caldero, el plato más
famoso del Mar Menor, tuvo su origen en La Manga. Entre sus dunas, los
pescadores de la zona inventaron este sabroso arroz cocinado con ñoras,
ajos y pescados de roca.
Entre los pescados, destaca la dorada y el mújol, preparados
a la sal o a la brasa. Las bandejas de pescado frito no pueden faltar
como elemento importante de la gastronomía del Mar Menor. La
calidad de la fruta, las verduras y hortalizas de la huerta murciana
prestan un saludable toque de color a todos los platos. El mojete murciano,
el zarangollo, los michirones, los guisantes o las habas con jamón
son algunas de las delicias de las que se pueden disfrutar en la zona.
También se preparan excelentes platos de carne, destacando el
conejo y el pollo preparados con el tradicional guiso "al ajo cabañil".
La agricultura del Mar Menor ha experimentado un espectacular desarrollo
en los últimos años. De la producción de cereales,
almendras, higos, melones, tomates y pimientos se ha pasado a una variedad
sin límites, debido a la extensión de las zonas de regadío
con el trasvase Tajo-Segura. En la actualidad proliferan toda clase
de hortalizas, como el calabacín, las berenjenas, el apio o el
pepino. Como tapas, se pueden degustar muchas especialidades de la zona:
mojama, bonito salado, atún de hijada con habas crudas y los
famosos langostinos del Mar Menor. Entre los embutidos destacan la morcilla,
el morcón y la longaniza seca. Los caldos de Jumilla son un inmejorable
acompañamiento para estos platos siempre que se imponga la moderación,
ya que la alta graduación de estos vinos (entre 14 y 16 grados)
no hace aconsejables los excesos.
La Manga ofrece además una amplia representación de cocina
internacional. Existen buenos restaurantes alemanes, belgas, húngaros,
checoslovacos, mexicanos y chinos que, sin duda, constituyen uno de
los principales atractivos gastronómicos de la zona.

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